Principal red inmobiliaria en España y Portugal

Escribe aquí tu dirección

Valora

Categorias

Vuelve la guerra de las hipotecas

La recuperación del sector inmobiliario comienza, tímidamente, a ser un realidad. Y los bancos, una vez superada la crisis de liquidez de hace unos años, vuelven a centrarse en lo que realmente saben hacer: prestar dinero. En ese escanario, la guerra de las hipotecas, que empezó a librarse a finales del pasado ejercicio, se recrudece en el arranque de este 2015. Y aunque los diferenciales de los años de la burbuja aún quedan lejos, las entidades comienzan a ofrecer ya préstamos a la vivienda a tipos atractivos.

La necesidad de volver al negocio tradicional comienza a apremiar a las entidades españolas, muy limitadas en su capacidad generar ingresos por el escenario de dinero «gratis» que vive la Eurozona. Así, los diferenciales ofrecidos para la compra de vivienda bajan en su mayoría del 2%, cuando hace a penas unos meses solían rondar el 3%. Y, según los expertos, la tendencia seguirá así a lo largo de este ejercicio, en un intento de estimular la demanda de crédito solvente.

La última entidad en abaratar sus préstamos hipotecarios, casi todos con un plazo máximo de amortización de 30 años, ha sido ING, que también fue la primera en disparar el pasado verano. Esta semana ha anunciado un recorte adicional del tipo de interés que aplica de 0,20 puntos porcentuales, hasta el 1,49% sobre el Euribor del momento. En esa línea se mueven Banco Santander  con una hipoteca al 2,45% el primer año y al Euribor más un 1,69% en los siguientes ejercicios, y Banco Sabadell, al 2,90% los tres prmieros ejercicios y al 1,70% más Euribor después. BBVA, por su parte, aplica el índice de referencia más un 1,80%, igual que el Popular, que en los doce primeros meses aplica un 2,89%. Kutxabank, por su parte, tras aplicar un 2,25% en el primer ejercicio, tira luego el diferencial hasta el 1%.

Eso sí, la vinculación exigida para beneficiarse de estos precios suele ser muy elevada. Todas las entidades van reduciendo el diferencial máximo que apliquen en función de la domiciliación de la nómina o pensión y la contratación de otros productos como seguros de vida, hogar y pagos y hasta de planes de pensiones y determinadas aportaciones anuales. Así, cuantos más productos se contraten con la entidad, más barata puede resultar la hipoteca.

Fuente: ABC -19/1/2015