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Solo el 3% del stock de crédito hipotecario actual está compuesto por nuevas hipotecas

Según los datos que maneja el regulador del sector financiero, actualmente tan solo el 3% del stock de crédito hipotecario está relacionado con nuevas operaciones, una proporción que es diez veces más reducida que la de una década atrás.

Entre 2002 y 2005, sin ir más lejos, el peso de las nuevas hipotecas sobre el volumen crediticio superó el 30%. Desde entonces se ha ido reduciendo de forma progresiva hasta caer por debajo del 15% en 2008 (el ejercicio donde se produjo la caída más drástica), por debajo del 10% en 2010… hasta situarse en el 3% actual, una zona en la que se instaló en 2013.

Como recuerda la agencia Europa Press, "el flujo de crédito nuevo con garantía hipotecaria para adquisición de vivienda alcanzó su máximo en 2006 y se ha reducido de forma continuada desde entonces hasta 2013, en el contexto de las dificultades por la que ha atravesado la economía española, para empezar a presentar en 2014 una muy ligera recuperación. Así pues, las hipotecas nuevas frenaron su disminución en 2013, si bien este cambio de tendencia no se ha trasladado al peso sobre el 'stock' de crédito total hipotecario".

Y es que, mientras se recupera ligeramente el volumen de crédito nuevo, su peso dentro del volumen total de préstamos hipotecarios sigue siendo muy reducido.

De momento, lo que también se sigue reduciendo el 'stock' de crédito hipotecario, que empezó a mermar en el año 2010, justo cuando las turbulencias de los mercados financieros provocados por la bautizada 'crisis de deuda soberana' empezaron a hacer mella en la economía real.

En el informe, el Banco de España también plantea una reflexión sobre la materia. "El gráfico muestra con claridad las oscilaciones del ciclo crediticio en España a lo largo de la última década. El exceso de crecimiento del crédito se tradujo en una expansión insostenible del mercado de la vivienda  que, al estallar, tuvo una repercusión muy negativa sobre los bancos y el conjunto de la economía española. A nivel de política prudencial esto pone de manifiesto la necesidad de contar con instrumentos que permitan modular la evolución del ciclo crediticio, así como con indicadores que permitan una evaluación anticipada de los riesgos y vulnerabilidades", concluye el organismo.

 

 

Fuente: Idealista.es - 16/11/2015